domingo, 28 de julio de 2013

Memorizo

Memorizo porque la memoria es lo único que me quedará cuando te vayas, cuando todos se hayan ido. La memoria y si tengo suerte alguna clase de soporte virtual, de papel, de barro, ojalá, ojalá, por favor, tu oreja, para redactar todo lo que recuerdo y por qué los domingos me ponen tan triste. Cagarme en la puta porque la verdadera libertad es no existir, por eso Dios es libre y los que soñamos con la libertad tenemos las cadenas más pesadas. Estoy pasada, no tengo veinte años y ya he caducado. No soy un yogur de Macedonia. Ni siquiera es síndrome pre, post menstrual, mis ovarios son tan libres que me duele que no me duelan. Me pregunto si se repetirá esta escena con 51 años y si lo más dulce de mi vida será el whisky a falta de tus ojos, ¡QUE NO SON MEDIOCRES!, si acaso llegaré a cumplir 51 años. Preveo que entonces me obsesionaré con el paso del tiempo. Ojalá me quieras con los ojos hundidos para que yo intente sacarlos a flote por nosotras... Vendrá la muerte, pero Pavese, sería no tener sus ojos... La muerte es perder la vida, la vida que tú estás dispuesta a darme y a la que yo me tiro de cabeza, aunque la tenga rota, porque tú me quieres así.

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